miércoles, 9 de marzo de 2011

Boletín de Prensa ONU Comunicado 11/47

Naciones Unidas exhorta a las autoridades mexicanas a implementar una política de Estado que con urgencia ponga fin a la violencia contra las mujeres en todo el territorio nacional

· “La peor expresión de la discriminación contra las mujeres es la violencia, y la peor expresión de esa violencia, el feminicidio”. Magdy Martínez-Solimán, Coordinador Residente del sistema de las Naciones Unidas en México
07 de marzo de 2011.- En el marco del aniversario número 100 del Día Internacional de la Mujer y atendiendo el llamado de la Campaña del Secretario General “Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres”, representantes de diversos organismos de la ONU reafirmaron su compromiso para continuar trabajando con el Gobierno de México para erradicar la violencia contra las mujeres, pandemia que después de 100 años de lucha sigue prevaleciendo como la máxima expresión de la violación de los derechos humanos de las mujeres.

En conferencia de prensa, Naciones Unidas reconoció el trabajo del Instituto Nacional de las Mujeres a diez años de su creación, mecanismo que con firmeza y en coordinación con los tres poderes ha dado empuje a incorporar las políticas de igualdad en México. Frente a estos avances, el sistema de Naciones Unidas hizo un llamado para que el Estado mexicano acelere los esfuerzos para atender las recomendaciones de diversos organismos internacionales. En este sentido, el señor Magdy Martínez, Coordinador Residente de la ONU en México manifestó que “la peor expresión de la discriminación contra las mujeres es la violencia, y la peor expresión de esa violencia, el feminicidio”.

La tipificación del feminicidio ya es una realidad en el Estado de Guerrero y existen intenciones de tipificar el feminicidio en el Distrito Federal, Estado de México y Guanajuato. Por ello, Magdy Martínez solicitó de las autoridades mexicanas “una política de estado para terminar con la violencia contra las mujeres, que en particular tipifique el feminicidio en todo el territorio nacional como el delito agravado y particularmente intolerable que es.”

En esta misma línea, la señora Ana Güezmes, representante de ONU Mujeres en México hizo un llamado a la acción para que la igualdad de derechos lograda en las leyes y políticas sea una realidad para todas las mujeres, y en particular se aceleren los esfuerzos para prevenir, sancionar y eliminar la violencia contra las mujeres. “Esta es una prioridad urgente en México, 7 de cada diez mujeres mexicanas han sufrido violencia alguna vez en su vida, y la tasa de asesinato de mujeres, la más cruel de las violencias ha crecido en los años 2008 y 2009, últimos de los que tenemos información, según análisis de las cifras del INEGI realizado por ONU Mujeres y la Comisión Especial para conocer y dar seguimiento puntual y exhaustivo a las acciones que han emprendido las autoridades competentes en relación a los feminicidios registrados en México”.

Durante la conferencia, representantes de diversas agencias del sistema de Naciones Unidas en México, celebraron la creación de ONU Mujeres, la nueva Entidad de la Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres, misma que inicia sus actividades este año con el objetivo de estimular a todo el sistema de la ONU para cumplir la promesa de igualdad de derechos para hombres y mujeres que están establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
Respecto al problema de la violencia contra las mujeres, el señor Fernando Protti, Representante del ACNUR, señaló que “en México, la llegada de refugiados ocurre dentro de los movimientos migratorios, donde están presentes el tráfico y la trata” y puntualizó que “la trata de personas también puede motivar la solicitud de asilo de mujeres que han sido víctimas o que han huido como consecuencia de la trata a través de una frontera internacional”.

Por su parte, la señora Nuria Urquía, Representante de la FAO en México, hizo énfasis en que “Debemos eliminar todas las formas de violencia y discriminación contra la mujer, incluyendo aquellas que impiden el acceso a los recursos productivos. La lucha contra el hambre no puede ganarse sin combatir sus causas subyacentes, siendo una de estas la violencia de género. Acabar con el ciclo de violencia-hambre y mejorar la calidad de vida de la mujer, inicia con la concientización y el combate a la desigualdad”.

El Representante de la OIM, señor Thomas Weiss, dio a conocer que “gestionar la migración de tal manera que sea segura y ordenada puede disminuir las situaciones de violencia, discriminación y malos tratos durante el tránsito migratorio, así como la vulnerabilidad de las mujeres migrantes a asaltos, violaciones sexuales o la trata de personas.” Y concluyó “La persecución de los delitos en contra de las mujeres, el combate a la impunidad y la responsabilidad compartida entre naciones y distintos niveles de gobierno, son aspectos determinantes para garantizar el respeto integral de los derechos de las mujeres migrantes”.

El señor Diego Palacios, Representante del UNFPA, manifestó que “la violencia sexual como mecanismo de control y sometimiento es una expresión punzante de la violencia contra la mujer. Más allá de las consecuencias psicológicas de la violencia sexual, existen repercusiones en la salud de las víctimas: las infecciones de transmisión sexual, incluyendo el VIH/SIDA, embarazos forzosos, abortos forzados y/o inseguros y partos en condiciones precarias de salud, entre otras”.
En su mensaje, UNICEF resaltó que la “evidencia proveniente de 11 países en desarrollo ponen de manifiesto cuán extendida está la violencia sexual y física contra las mujeres adolescentes entre los 15 y los 19 años. Según análisis realizados por UNICEF a nivel global, más del 50% de las niñas adolescentes de 15 a 19 años del mundo en desarrollo (sin incluir a China) justifican que el marido o compañero golpee o maltrate a su mujer en determinadas circunstancias; por ejemplo, si deja quemar la comida o si se niega a mantener relaciones sexuales con él”.

Thomas Wissing, Director Adjunto de OIT indicó que en México, un 45% de las mujeres trabajan, contra un 80% de los hombres, pero ganando un 20% menos que ellos. Al mismo tiempo, las “tareas del hogar”, el cuidado de niños/as y familiares, quedan prácticamente en su totalidad al cargo de las mujeres, resultando para ellas en una “doble jornada de trabajo”. Un 36% de las mujeres latinoamericanas consideran que en su centro de trabajo no se castigan prácticas de intimidación y maltrato.En sus mensajes, las y los representantes del sistema de Naciones Unidas hicieron un llamado para poner en el centro de las políticas y las agendas del país los derechos humanos de las mujeres y renovaron su compromiso para trabajar conjuntamente con el gobierno federal y gobiernos estatales; sociedad civil y en coordinación entre el mismo sistema de Naciones Unidas en México para seguir promoviendo el derecho de niñas, jóvenes y mujeres a una vida libre de violencia.

Más información disponible Centro de Información de las Naciones Unidas: www.cinu.mx
medios@un.org.mx, Tel. 4000.97.23

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